Abril dejó un hito difícil de ignorar: el Banco Central (BCRA) compró U$S 2.900 millones en el mes, las reservas netas volvieron a terreno positivo (U$S 672 millones) y el carry trade rindió hasta 20% en dólares en el cuatrimestre. El frente cambiario mostró su mejor cara en años. Sin embargo, el balance no cierra por debajo de la superficie: la demanda privada de divisas, los egresos financieros y los pagos de utilidades absorben la oferta del agro y limitan la acumulación genuina, advierte el último reporte de GMA Capital. El Sector Privado No Financiero se mantiene como el principal oferente de divisas. Fue el único segmento que registró ingresos netos por U$S 643 millones. ¿Qué explica este comportamiento? Principalmente, la liquidación del complejo oleaginoso y cerealero, que aportó U$S 2.166 millones, junto con ventas netas del resto del sector real por U$S 1.222 millones. A esto se le suma una recuperación de la Inversión Extranjera Directa, que ya acumula en el primer trimestre más de U$S 500 millones, la cifra más alta desde 2019, detalla el diagnóstico al que accedió LA GACETA.

No obstante, esta oferta enfrenta una demanda persistente. Las personas humanas continúan absorbiendo buena parte de las divisas: en marzo, la compra neta de billetes y transferencias sin fines específicos alcanzó U$S 1.782 millones. Una fracción relevante se destinó al Turismo (U$S 800 millones), mientras que U$S 600 millones permanecieron como depósitos en cuentas locales, reflejando una preferencia por cobertura inflacionaria y liquidez en moneda dura, indica el economista Nery Persichini.

Si bien el mes pasado el agro continuó aportando divisas (incluso con mayor intensidad por el inicio de la cosecha gruesa), el resto de los sectores pasó de ser demandante neto a oferente, indica por su parte Portfolio Personal Inversiones (PPI). Ampliando el dato de la liquidación del agro aportado por la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) al total de exportadores, estimamos que el sector liquidó en promedio U$S 141 millones diarios durante el mes pasado. Sin embargo, esto no alcanza por sí solo para explicar las compras del BCRA de U$S 149 millones diarios, en promedio, argumenta. Por ende, el resto de los sectores habría aportado, en conjunto, unos U$S 8 millones diarios netos de oferta al Mercado Libre de Cambios. “Este cambio sugiere la presencia de flujos adicionales, probablemente vinculados a la cuenta financiera. En particular, todo apunta a la liquidación de emisiones corporativas: empresas y provincias deben ingresar esos dólares antes del primer pago de intereses (típicamente a 180 días)”, puntualiza PPI.

Balance cambiario

De todas formas, el balance sigue sin cerrar. El sector transable, con el agro en la cabeza y con mayor liquidación esperada hacia adelante, aporta divisas de forma sostenida. Pero la demanda privada y los egresos financieros absorben esa oferta y marcan la salida de dólares, definiendo la dinámica de las reservas. De cara a lo que puede sucede este mes,, ambos motores (agro y el resto de las operaciones) seguirían activos. Por un lado, las liquidaciones del agro deberían acelerarse ante la cosecha gruesa, que este año luce especialmente robusta. Por otro lado, las emisiones corporativas y provinciales que se destrabaron inmediatamente tras las elecciones legislativas de fines de octubre de 2025 estarían alcanzando el plazo de liquidación (los típicos 180 días), reforzando los flujos de la cuenta financiera. PPI recuerda que, según la última presentación del vicepresidente del Central, Vladimir Werning, entre octubre y el 10 de abril ya se liquidaron U$S 6.800 millones de emisiones corporativas, con otros U$S 3.200 millones aún pendientes. “En este contexto, volvemos a traer sobre la mesa el dilema de corto plazo que enfrenta el BCRA: definir la combinación entre ritmo de compras (que probablemente tenga al nivel actual como piso) y la dinámica del tipo de cambio, en un escenario donde la abundancia de oferta podría seguir presionando a la baja al dólar oficial”, advierte PPI.

Se extiende la "pax cambiaria": el dólar oficial cayó por tercer día y se negoció a $1.410 en el BNA

El programa financiero, sin embargo, acompañó sin sobresaltos, expresa GMA. El Tesoro logró un rollover de 102,5% sin convalidar premios relevantes y aprovechó la ventana para extender duration. La novedad fue el debut del bono Dual CER/TAMAR a 2029, que captó el 12% de la colocación y se perfila como el instrumento preferido de los bancos. En el tramo en dólares, AO27 y AO28 volvieron a colocar el máximo disponible, aunque con tasas levemente más altas que en la ronda anterior. Con todo, las valuaciones cuentan otra historia, indica GMA. El mercado descontaba cuatro pilares hace algunos meses; hoy solo sostienen dos. La nominalidad no cede, la economía muestra una “K” cada vez más pronunciada y los inversores ya exigen un premio de 15% anual para tener Bonares a 2028 frente a sus pares de 2027. ¿Hasta cuándo puede sostenerse esa brecha entre los fundamentos macro y lo que el mercado está dispuesto a pagar?, alerta.